sábado, 26 de mayo de 2012

La familia, ¿la base de qué tipo de sociedad?



«Familia»

Es irremediable, siempre me alejaré de las familias, pues lo más común es que aquéllos que son papá y mamá odien el libertinaje, la mentalidad abierta, el rechazo a los convencionalismos, mi no problema con las drogas y el sexo... bueno, hasta cierto punto.
La típica familia rechaza el homosexualismo, la infidelidad, el sexo sin ataduras, el aborto, las medidas anticonceptivas, el ateísmo, el no interés por construir un hogar; las familias típicas quieren que uno viva esa rutina llamada hogar con amor y respeto en vez de rechazo y aburrimiento.
No me gusta lo que debo hacer para que los padres de familia me miren con buenos ojos:  Madrugar o trasnochar en un trabajo, agotarme, destruirme, olvidarme de mí mismo y actuar por amor y responsabilidad con mi familia; quedar en tercer o cuarto plano respecto a mi mujer e hijos, e ir orgulloso de ese sacrificio que, según la mayoría, es sagrado.
Más bien dicho, es la maldición, un círculo existencial inquebrantable para encajar o ser parte de esa sociedad que se equivoca a la hora de criticar al soltero, al hombre o la mujer sin hijos.
Se lo ve con tristeza al hombre solitario, a la mujer se le llama fracasada o beata, solterona, términos despectivos. Pero yo pienso que es más feliz el hombre exento de esas locas cargas, de esas obligaciones. Es más por necesidad patológica que un hijo sea en verdad agradable. Esa falta de amor en sí mismo es llenada por lo que él considera “su hogar”.
Si no cumplo con esos requisitos sociales, suponen que fracasé, que desperdicié la vida, bla, bla, bla. 
¿Cómo añorar hijos si se opina que la gente es una porquería?
Yo no quiero contribuir a traer más suciedad, a crear más mentirosos, más asesinos, más estafadores.  Así que, un hijo menos, un posible asesino no nacido. No es negativismo, es el mundo abierto de las nefastas posibilidades que no me interesa abrir.
Tienen los ojos cerrados, no quieren aceptar que el que mata, el que roba, el que engaña, el que lastima es hijo de alguien más, de una persona que se evitó mi pensamiento sobre el aborto o que simplemente no le preocupa la humanidad.

La mejor manera de salvar a la sociedad es no creando más humanos.
Un embarazo es igual o muy similar a diseñar y construir un rifle. Ese cuerpo que va a salir del útero va a herir, va a causar daño. Hay que ir reduciendo las bocas que embaucan, las bocas que mienten, las manos que ahorcan, las manos que disparan. Dizque la sagrada familia, de una familia sale el delincuente, el deshonesto, el que genera sufrimiento, etc.
Los siempre positivos no lo verán nunca así.

El Malo de la película, según sus ideales


"Supuestamente el Malo"

La conocí un tiempo atrás, nos caímos bien, pero alguien la convenció de que fuese a ese lugar repleto de puritanos y allá los gusanos se comieron su cerebro, le arrebataron la libertad, la pusieron en mi contra, le dijeron que yo era el malo, el destructivo, el inmoral, quien la llevaría por el camino de la perdición en vez del camino del señor.
Busqué que no me la arrebataran de los brazos, le expliqué mi libertad, las cosas que me hacían ver como un hombre inmoral, perdido, sin rumbo, rebelde, por lo que era objeto de sus ataques, pero de poco sirvió, era muy tarde, en ese momento ya era el enemigo, la fuerza negativa que la alejaba de la búsqueda de perfección, de lo espiritual; yo era quien la acercaba a las tentaciones carnales, al licor, a la pasión, la desnudes, el desenfreno, nada de culpas, a calles oscuras, a una vida de exigencias y reglas al mínimo.
La convencieron, la volvieron un manso cordero, y aunque ella no intentó cambiarme, desde el principio le dije que unirme a eso, a ellos, era un insulto a mis ideales, a mis preceptos, a mi inteligencia y coherencia, así que, para no perderme a mí mismo, la dejé marcharse y que dejara de fastidiarme con sus locuras religiosas.

Las aves de rapiña bien vestidas la consumieron por dentro y su luz fue decayendo por la ignorancia enmascarada de inspiración divina.
Para los cristianos, evangélicos, o lo que sea, yo soy la manifestación de todo lo que rechazan.
Supe desde el primer instante que si ella los escuchaba, iba, inevitablemente, a verme como alguien no conveniente, como la causa de sus errores, la incitación al pecado.
La manera en que yo pienso y actúo, es incompatible con sus reglas, con sus prohibiciones; así que creo que el único lugar donde a veces encajo es en el de los viciosos.

martes, 15 de mayo de 2012

No somos lo que leemos, no somos la música que escuchamos ni lo que escribimos


No soy lo que escribo, no soy las cosas que veo, ni la música que escucho ni los libros que he leído.
Esta generalización me desagrada, pues supone, sin bases suficientes que, la música, la televisión y la lectura mejoran o empeoran el comportamiento de la gente. Pero eso es muy relativo, por ejemplo, sabemos que cinco mil personas leyeron el mismo libro y escuchan la misma agrupación musical y no por eso esas cinco mil personas van a ser iguales o parecidas. En el colegio, en la secundaria, en la universidad las personas leyeron el mismo tipo de libros y esto no los convierte en la misma clase de seres humanos.
Yo no soy lo que escribo, las ideas que plasmo en el papel, en un documento de Word, en Internet.
Yo escribo con una intencionalidad, con un propósito, no escribo por falta de amor, por despecho ni por accidente ni como una simple catarsis, mis escritos están planeados, modificados, hechos a conciencia.
Las cosas feas o bonitas que diga en mis escritos no me clasifican, no determinan quién soy ni cómo soy en la vida cotidiana, es una literaturización, pero no es mi vida ni mi ser entero.
Stéphen King no es un monstruo, no es lo que escribe. Un guionista de cine o televisión no es como la película o serie de TV que produce. los creadores de SAW en su vida diaria no son unos sádicos. El que recoge la basura no es una persona sucia, malvada, ignorante ni asquerosa. En fin, no confundas una cuestión con otra. 
 
Los libros leídos, la música escuchada no influye de igual modo a todos; un libro no tiene el mismo significado para ti y para los demás.
Leí a Marx, pero no soy de Izquierda, leí la Biblia y no soy cristiano, escucho Heavy Metal, pero no soy Rockero.
La gente es “aparentemente” distinta y les gustan las mismas cosas, así que, clasificar a la gente por lo que leen o escuchan es una observación muy minúscula, muy facilista. Es irse por el lado que les conviene, para poder criticar un género musical que no les agrada y entonces encuentran relación entre violencia, delincuencia y reggaetón. Para criticar un estilo de vida. No toda la gente que no lee y escucha reggaetón es violenta, ignorante, detestable, no futuro, vagos, improductivos. ¿Los que oyen Metal, ópera, están exentos de lo malo, de enojarse y golpear, de ser unos inútiles, unos improductivos?
¿Cuánto vago-bueno para nada hay en el mundo del Metal, del Rock N’ Roll en similar proporción a los que oyen Reggaetón?
Muchos, y en la misma cantidad los habrá en cualquier parte y en cualquier lugar, ciudad o país.

Si lo que lees o si la música que oyes te modifica el ser, entonces, cuidado con lo que escuchas y con lo que lees.

Y no defiendo a ninguno en particular, solamente no me parcializo, no clasifico ni generalizo tan rápidamente... bueno, excepto cuando digo que creo que toda la gente por mucho que lo niegue o intente lo contrario, son unas porquerías, en una medida u otra lo eres, lo somos; sin excepciones, lastimosamente, nada hay que nos excluya de esto.
Pero cada uno en su mundo, en su estilo, en sus gustos cree estar en lo correcto; todos piensan que lo que leen y escuchan es lo más fantástico. Y se critican unos a otros. Pues yo los considero a todos una mierda.

No me gusta el Reggaetón, el vallenato, la salsa romántica, etc. Escucho Rock, Metal, pero no por ello voy a defender ciegamente algo.

Escuchar Metal, Rock, música clásica, ópera, etc. No los convierte a todos en mejores personas; Tampoco leer libros de filosofía o semejantes. Se los digo yo que conozco montones de imbéciles que encajan en ese perfil, no importa la clase de libros ni de música que oyen, su estupidez no cambia.

sábado, 28 de abril de 2012

El mundo no existe si no hay humanos que lo hagan existir



Parece que la gente necesita un cambio de prioridades, volver al Antropocentrismo.
 El mundo sin humanos sería una contradicción. 

Qué se jodan las demás especies, que sigan vivas importa, pero únicamente con la utilidad de poder  comérnoslas. 
El hombre es el que define lo que importa, lo que existe, lo que no existe; sin él todo carece de valor.

Últimamente la gente anda muy obsesionada con cuidar y proteger a las demás especies; parece que prefieren a un simple perro a un simple toro más que a nosotros mismos. Eso es un grave error, hay que valorarse como seres humanos y no intentar igualar a los animales con las personas.

El hombre debe estar por encima de todo y cualquier animal, además, el planeta no está tan podrido como los exagerados nos lo quieren hacer creer y si me equivoco, pues, qué importa, todos vamos a morir tarde o temprano, ¿acaso piensan que a las otras especies eso les va a doler o a importar algo?
Obviamente no.  


Qué fastidiosos pues con tan sensiblería.

La idea a defender es la siguiente:

La única entidad moralmente válida es el hombre. Acá encontramos dos vertientes, una dura y otra más blanda. Para la primera, lo único que importa es el hombre: los animales y la naturaleza están a su servicio, son medios para sus fines y no importan sus intereses, porque no los tienen. Acá podriamos situar el especismo más recalcitrante, ese que no condena el uso de animales para ningún fin humano: la industria peletera, las entretenciones crueles, la extinción de especies y la producción agroindustrial de carne están bien porque producen bienes que el hombre necesita para vivir. Asi, cualquier objetivo y método humano estará por sobre el resto de la naturaleza, porque ésta carecería de intereses y no es más que un stock de insumos para las actividades humanas. 

jueves, 12 de abril de 2012

El Karma, la ley de boomerang, ley de causa y efecto, más mentiras para tu vida


Lo lamento por los hinduistas, Budistas, Cristianos, o lo que sea, pero el karma, la ley de boomerang, de causa y efecto, la justicia divina, también son una farsa más, una ilusión, una gran mentira que la mayoría cree como verídica.

“Haz el bien y recibirás bien” y en el caso inverso del mal tendrás mal.
Eso no se cumple estrictamente, no es una ley inmutable o relativa, es una manera, un intento de controlar tus acciones, de infundir miedo para que actúes bien porque, supuestamente, la vida va a recompensarte con una existencia agradable si tu comportamiento es digno de ello.
Y cuando a alguien le ocurre algo malo, una persona que, obviamente no lo merecía, que es absurdo e injusto que le suceda, cuando alguien padece una vida de mierda y desgracias, para eso se inventaron el karma y el gran engaño de que hay reencarnación, vidas pasadas, escalas evolutivas, y nos dicen, nos mienten con la excusa de que eso malo le sucede en esta vida debido a que en otra fue malo.
¡Qué gran mentira!
¿Por qué razón o karma, una persona en particular, relativamente buena, recibe un disparo que lo deja paralitico o ciego? ¿El que daña, quien dispara es un agente del karma?

No recibes tu merecido, no hay recompensas por las buenas acciones ni castigos por las malas, ese equilibrio no sucede, ¿a cuánta gente inocente le han propinado puñaladas, disparos, golpizas?
A muchos y por eso mismo, por inocentes, por sanos, por buenos; no se trata de justicia ni injusticia, simplemente es la voluntad humana en acción. Al hombre malo le da la gana de robarte, el ladrón no se merece tu dinero, tú no mereces que te lo roben, te lo ganaste con trabajo honesto y sin embargo, te lo roban. Y así en miles de sucesos similares en la vida, los cuales demuestran que no es real la equidad ni esas leyes. ¿Por qué mereciste un secuestro, una tortura si nunca has dañado a nadie?
Una mujer violada, ¿se lo merecía? ¿Qué hiciste para sufrir de cáncer?


¿Cuánta gente mala ha vivido de lo mejor y ha muerto sin, por así decirlo, pagar sus crímenes?
Muchos y seguro estoy de que después de muerto no habrá justicia ni manera de que pague, pues el cielo y el infierno se lo han inventado un montón de mentirosos, personas que viendo las injusticias jamás pagadas se inventaron eso del cielo y el infierno para justificar, para que no pensemos que la vida si es una mierda, una cosa asquerosa; para darles tranquilidad a los obtusos.

Las vivencias de las personas no se hayan regidas por un sistema de recompensas ni de nivelación cósmica ni divina; nuestra existencia, la tuya, la mía, está en medio de otras personas libres, autónomas y en esa relación y contacto con la gente y el mundo es el motivo y la causa de que nos ocurran las buenas o malas vivencias que experimentamos; La realidad negativa o positiva no se debe al karma ni nada similar, se debe a que hay gente con libertad de comportarse correcta o incorrectamente, sin importar si eres amable, bueno o malo.


No es que te lo merezcas, por desgracia, sufrimos las decisiones que el otro toma sobre mí y esa es la única explicación coherente.

martes, 27 de marzo de 2012

Maltrato femenino, ¿cómo lo consiguen?



Lo siguiente que diré, no significa que lo busque en el trato con las mujeres o que me parezca bueno, lo considero una pequeña observación sobre el maltrato, nada más.

Nunca he enamorado o idiotizado, no sé cuál de los dos conceptos cabría en esta situación, a una mujer hasta el nivel absurdo de poder maltratarla verbal y físicamente, humillarle, ponerla triste, deprimida y decepcionada, pero aun así, debido al enamoramiento o a su estupidez, esa mujer no se va, se queda con su agresor, su amor-problema-necesidad es tan grande que, entonces soporta los insultos, las desavenencias;  me cuestiono yo, ¿es llanamente por estupidez, cobardía o el nivel de amor que el hombre logro al principio es tan fuerte que luego ella permite lo que le pasa?